Sobran las ideas y las buenas intenciones, lo que hace falta es ejecución efectiva, rendición de cuentas y consecuencias cuando se falle.

Aquí cualquier pelagatos dirige una agencia y nadie le exige nada más que visitar a Rubén Sánchez de vez en cuando y no parecer subnormal.

El problema no es falta de imaginación ni maldad (en muchos casos), el problema es incompetencia.

«Nunca atribuyas a la maldad lo que se explica adecuadamente por la estupidez»

https://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_Hanlon